¿Está creciendo bien? ¿Es normal que el año pasado haya pegado un estirón y este año sólo haya aumentado unos centímetros? Conocer la forma en que crecemos puede darte tranquilidad y hacerte ver si tu hijo está teniendo un desarrollo sano.
No hay nada que les preocupes a los padres que el peso y la talla de sus hijos, quizás porque de manera instintiva se sabe que estos dos factores hablan de la salud. Los médicos coincidimos en verlos como elementos importantes, y eso explica que en cada revisión se hagan estas mediciones.
La velocidad de crecimiento es uno de los principales indicadores de la salud de los niños, ya que ciertas anomalías y enfermedades la frenan, algo que de no ser tratado puede determinar una talla menor en la adultez. Una herramienta que ayuda a saber si el ritmo de crecimiento es el adecuado son las tablas de peso y talla para edad y sexo. Estas tablas, conocidas como percentiles, nos sirven para comparar sus datos con los de los niños de la misma edad. Así, podemos decir por ejemplo que si medimos a 100 niños de 5 años de edad, la mitad se ubica en el 50% de la tabla y el resto se divide en un promedio estadístico conocido como “más dos desviaciones estándar”, que ocupa el 97 percentil de la tabla, mientras que los más bajitos están en el percentil 3.